Respetar la individualidad de cada uno es fundamental.

Existen distintos tipos de personas, es más cada individuo es único y distinto de todos los demás, esto en lo personal no deja de maravillarme como podemos parecernos y al mismo ser tan distintos en forma de ser, de vernos, actuar etc.


Cuando somo diagnosticados con diabetes tipo 1 (Dt1) como en mi caso, aún cuando hay miles de personas con esta misma condición en el mundo, es importante tener en cuenta en todo tiempo que nuestro cuerpo no necesariamente se va a comportar de la misma manera que el de otra persona con Dt1, y que tampoco voy a actuar de la misma forma al respecto de ella que los demás.


A lo largo de mis 25 años con diabetes tipo 1, he conocido varias personas y tengo amigos muy cercanos con esta misma condición y cada uno es diferente, si bien es cierto tenemos cosas en común al respecto de ella, en la mayoría de los casos nuestros cuerpos reaccionan de manera distinta ante una misma situación, en mi caso el mejor ejemplo son los nervios, cada vez que estoy nerviosa se me baja el azúcar, de hecho antes de cualquier charla o sesión de educación debo chequear mis glucemias varias veces para prevenir y controlar mis números pues tienden a bajar rápidamente, mientras que en mis otros amigos pasa lo contrario más bien les sube el azúcar y a otros no les afecta en lo absoluto.




Cuando vivimos con una condición como la diabetes tipo 1, es importante educarse acerca de la misma y si tenemos la oportunidad, aprender de aquellos que también viven con esta condición y nos acompañan a lo largo de la vida.


En mi caso por ejemplo, nunca he tenido mayor inconveniente en que las personas cercanas o ajenas a mí sepan que tengo Dt1, desde que fui diagnosticada, tomé la decisión de compartirlo con mis amigos cercanos, hablarles acerca del uso de insulina y medición de glucemias; más aún, hubo momentos cuando por ejemplo me gustaba algún chico y decidía no contarle al inicio pues nunca pensé que fuera necesario, e incluso he tenido personas en mi vida por bastante tiempo que no lo saben y no pasa nada.


Gracias al apoyo de mi endocrinólogo, mi familia, amigos y terapeuta, logré entender que la diabetes tipo 1 no me define y no es algo que deba de andar comunicando a cuanta persona conozca, no es como que me presento " Hola, mucho gusto soy Daniela y tengo diabetes tipo 1," para nada es así y no creo que deba de serlo nunca. Es por esto, que creo que es fundamental respetar la decisión de cada quien de compartir o no con los demás acerca de su condición.


En especial con los niños y adolescentes es importante tomar en cuenta y respetar su opinión acerca de sí desean o no compartir con los otros chicos de la clase o grado, si solo desean hacerlo con algunos cuantos o incluso solo con los profesores y o cuidadores.


La diabetes tipo 1 NO es nada de lo que haya que avergonzarse, pero cada persona que ha sido tocada por ella tiene derecho de decidir a quien quiere hacer parte de esto y es algo que aquellos que estén a su lado deben de respetar.


La diabetes tipo 1 es una condición que llega a la vida sin ser invitada o anunciada, es algo que nos toma por sorpresa, en ocasiones no sabemos qué hacer con ella cuando llega, y puede llevar un tiempo el poder aceptarla y compartirla con los demás, seamos sensibles a la individualidad de cada uno, respetemos y apoyemos sin juzgar o presionar.



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