En mi casa esta viviendo alguien más con diabetes tipo 1.

He vivido con diabetes tipo 1 por ya casi 26 años, debo decir que a lo largo de mi vida con esta condición he pasado por una serie de circunstancias de las cuales he aprendido muchísimo, me han educado y me han motivado a trabajar con esta condición ya por muchos años.


A pesar de tener una relación tan personal con la diabetes tipo 1, debo de decir que nunca había tenido la oportunidad de vivir con alguien con diabetes tipo 1, tal como les he contado en otros posts, en mi familia no hay nadie con diabetes tipo 1, por lo cual nunca supe lo que era esto hasta hace algunos días.


Como les he contado en días pasados, Gavin Griffiths el DiAthlete de Inglaterra, se estuvo quedando en mi casa por varios días con motivo de su visita del DiAthlete Tour 2017, junto con él, venía su papá Vince Griffiths quien está haciendo de camarógrafo en esta gran aventura.


A lo largo de su estadía, pude aprender muchísimo y reforzar cosas acerca de la diabetes tipo 1, al inicio me daba risa abrir el refrigerador y ver unas insulinas que no eran las mías, he pasado 25 años y tanto solo viendo mis viales y pens en mi gaveta y ahora habían unas nuevas (distintas a las mías) también ahí.


De las primeras cosas que noté fue el glucometro de Gavin, el suyo tomaba las medidas en mmol/L es decir milimol por litro, mientras que los nuestros la toman en mg/dl lo cual significa miligramo por decilitro, esto me llamó mucho la atención pues sabía que existía pero no había estado expuesta y Gavin y su papá muy amablemente me explicaron cómo trabajaba por ejemplo en el caso del glucómetro de Gavin un 7 mmol/L = 126.11 mg/dL en el nuestro.


Otra cosa que hacíamos diferente, era que él tendía a inyectarse una vez que había terminado de comer, mientras que yo normalmente lo hago justo antes, ambos usamos insulina ultra rápida no de la misma marca pero sí del mismo tiempo de acción.


Por otro lado, lograba ver cómo reaccionábamos a nivel de glucemias de manera distinta ante los mismos alimentos y porciones ya que durante los días que estuvo acá comimos siempre juntos, reconozco que en ocasiones él comía más que yo pero no siempre, aún así los números en cada uno siempre eran distintos.


Algo muy similar sucedió con el ejercicio, Gavin es un ultra atleta, imagínense que hace unos años llevó a cabo 30 maratones en 30 días y su programa consiste en recorrer el mundo llevando a cabo carreras de 5Kms, por lo cual es justo decir que está más que acostumbrado a ejercitarse; por lo cual decidimos llevarlo a caminar a las "Cataratas Pura Vida" en Jacó las cuales tienen unas subidas bastante empinadas pero vale la pena, en esta ocasión ibamos acompañados de su papá, nuestra gran amiga Paula Chinchilla quien también vive con DT1 y Jessie Rowan una escritora estadounidense, fue muy curioso ver como la humedad, la actividad física, la adrenalina y el calor se jugaron de manera distinta en cada uno a lo largo del recorrido, todos llegamos hasta el final, felices, acalorados y algo cansados pero todos bien, con distintas mediciones de glucosa pero todos llegamos sanos y sin ningún inconveniente.


Todo esto que les cuento al respecto de las cosas "técnicas" por decirlo de alguna manera, me educaron mucho pero debo decir que lo que más me gustó de esta oportunidad fue darme cuenta cómo sin importar donde vivamos o de donde provengamos aquellos que vivimos con DT1 tenemos mucho que nos conecta de alguna manera aún si somos personas absolutamente diferentes.


A lo largo de los días que estuvieron acá Vince el padre de Gavin me contaba como se había sentido con la llegada del diagnóstico de DT1 de su hijo y les prometo que era como escuchar a mi mamá y a mi papá hablando como tuvo miedo. Como no sabía nada y le tocó aprender y educarse para finalmente poder confiar en que Gavin tomaría las mejores decisiones al respecto de su salud. Como aún ya Gavin siendo un adulto él y su esposa en ocasiones no pueden dejar de preocuparse si se le llega a bajar el azúcar mas, saben que él sabe qué hacer y que esto les ha permitido vivir más en paz, han podido entender que se trata de una relación de amor y de confianza.


De esta experiencia pude entender lo más importante algo que siempre comparto y creo fielmente pero es maravilloso verlo frente a uno. En Gavin pude ver una vez más, que la diabetes tipo 1 no es ningún impedimento para alcanzar metas, sueños o cumbres, con el adecuado cuidado y educación todo es posible siempre que trabajemos duro por ello.

A su vez, me hzo darme cuenta que la diabetes tipo 1 esta lejos de ser una "ciencia exacta,"es decir que aún cuando comemos lo mismo, hacemos ejercicio y dormimos las mismas horas las glucemias son distintas en cada uno, es por esto que es fundamental educarnos, hablar con nuestros médicos y escuchar nuestros cuerpos, pues lo que sirve para unos, no necesariamente se va a comportar de la misma manera en nosotros.

Finalmente, su visita una vez más me permitió ver como aunque no vivan conmigo, en los últimos años he tenido la enorme bendición de contar no solo con familia de sangre, pero también con una familia en el mundo de la diabetes, la cual me apoya, me motiva y me inspira a luchar en pro de la comunidad con diabetes tipo 1 y tipo 2 alrededor del mundo. Sepan que no están solos, que habemos muchos que compartimos la misma condición y deseamos acompañarlos.


Si quieren seguir el tour de Gavin pueden seguirlo en la siguiente link AQUÏ, en él podrán ver sus aventuras alrededor del mundo incluida Costa Rica, en la cual estarán las entrevistas de Manfred Pino, Paula Chinchilla y la mía, los invitamos a que lo sigan se motiven y se inspiren. Recuerden siempre que se puede vivir sano y feliz con diabetes tipo 1 y tipo 2.









#Diathelete #CostaRica #Gavin

Entradas destacadas
Entradas recientes